No está mal querer darse una "buena vida", el problema reside en que muchas veces no sabemos qué es lo mejor para nosotros. Muchos piensan que las cosas materiales les traerán verdadera felicidad y terminan obsesionados por ellas, perdiendo de vista aquello que es realmente importante; el aprecio sincero, el cariño espontáneo o simple compañía inteligente. Cosas que solo las personas pueden dar.
Finalmente vemos que lo indispensable para darse una buena vida, es sentirnos bien con nosotros mismos, así los demás nos verán bien. Pero esta decisión la debe hacer cada cual en solitario, pues nadie puede tomar la decisión por ti.
"Como no somos puras cosas, necesitamos "cosas" que las cosas no tienen." (Savater, F. 1991. Pp 95).